El cliente necesitaba que su marca se leyera desde la carretera, de día y de noche, sobre una fachada de gran altura y expuesta a viento.
Fabricamos letras corpóreas iluminadas con difusión LED pareja —sin puntos calientes ni zonas apagadas— y calculamos el bastidor para la carga de viento del sector. La instalación se hizo en una jornada, con el local funcionando.